Todo hay que tributar. "
La noche espera
con sus abrazos negros y fríos,
la calle sin almas,
sólo sopla un nostálgico viento.
Una mirada vaga, en esa
desierta esquina, ella vestida
ligera, con los tacones altos y
los labios carmesí.
Al asentuarse la noche
los autos van pasando, en los semafos rojos ella, presurosa se acerca,
sr.sr, ésta noche; en oferta está el amor .
Velozmente el coche se aleja.
Totalmente con la mente ajena
queda, la embarga la tristeza,
un pedazo de pan debe llevar a la mesa.
En casa 6 chiquitos la esperan;
los padres ancianos, enfermos,
mientras la madrugada pasa
y ella; la cartera vacía lleva.
El corazón explota,
sin saber que hacer
al fin, vió un cliente
de antes, volver.
Con gestos de donaire
se acerca al hombre,
por unos pocos billetes
te puedo alegrar la noche
Borracho el hombre empapado
en sudores carcageando,
responde; vamos mi niña
qué yo, te pagaré los favores.
En el burdel entraron,
allí; otro buitre esperando.
Después de tan sucio trabajo
ella debe pagar un cánon.
Con la cabeza gacha,
al proxeneta se acerca, reiteradamente
implora; no me cobres por favor,
ésta noche no hubo venta y,
en la despensa se me acumulan las cuentas.
No hay perdón, dijo el patrón
el gobierno exije, hay que tributarlo
todo; con tan poca moneda
a casa volvió llorando
¡ Dios mío por qué esta condenación !
En su pensamiento
retumba una palabra de antaño,
¡ Se dedica a la vida fácil,
se pregunta gritando!
¿Quien ha dicho que la prostitución fuera fácil?
No sólo toman tu cuerpo,
si no también tu alma;
cada noche en el lecho de un burdel;
la vida también te arrancan.
Autora :Nery. López Cubilla
Paraguay
Derechos Reservados.
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