jueves, 11 de enero de 2018
Lluvia vestida de novia. El trueno sacude a la lluvia sobre el tejado del mundo, Y la lluvia sonríe generosa Acariciando las hojas. Es como la novia con su vestido inmaculado, Que corre tras retales buscando un lirio blanco Para sostener en sus manos. No entendemos por qué se apresura el viento Cuando va arrastrando su espectro, es como queriendo Hallar consuelo en la memoria vacía de un muerto. ¿Qué sentirá el relámpago Cuando hiere el pecho ausente del pájaro azul, Será milagro o simplemente un rayo? Jamás lo sabremos. La vida es cual trueno lejano, iracundo rayo En la retina del viento, es tan sólo navegante De un océano sin horizonte. La vida nadie comprende. Ni nadie comprende a la vida, Nadie sabe donde dirigen sus ojos Solo se alejan como los sauces llorones. Con qué sones cantan los gorriones al albor, Despertando a los murientes rayos del sol Que yacen entre las ramas. Seguirá la lluvia vestida de novia Buscando un partener para ver crecer La espiga y dorar las semillas . O simplemente rodará cual gotas de cristal Entre petalos verdes de la noche. "La vida seguirá siendo vida sin lluvia, Y la lluvia sin vida seguirá siendo lluvia". Laberintos de Nery. Derechos reservados.
domingo, 7 de enero de 2018
Melancolía
Melancolía
(Poema)
Melancolía, mísera poetisa,
a penumbras mi recinto;
te descuelgas viuda negra
a casa desolada te equivocas.
Tu lengua, fuego es fuego inerte
torturas la floresta de mi sangre
dejándola inerme en desolación
deshojas mi templo mi soledad.
Melancolía, lengua desnuda,
anclas miradas ardientes cual rapaz,
extirpas la noche en primavera,
desollas el follaje y no muere.
Melancolía... errante, enemiga del ser
en mi sinuosa retina coses mil espinas.
¿Quieres vestir de lágrimas cuerdas del tiempo?
¿Quieres sucumbir mi estela en lápida sin luz?
Melancolía, cien caballos alados vuelan
Vuelan sin fin en mi senil sien ay de mi…
Ay de las flores, ay de las madres…
Ay de las viudas, ay de las auras del viento.
¡Basta, vete, vete! vete y no vuelvas a joder.
Dejadme beber la negra hiel de mi soledad.
¡Desatadme de vil tristura y ceñidme de gozo!
Y mi deseo fue concedido a fuerza de amor….
Laberinto de Nery.